lunes, 7 de marzo de 2011

Sobre la analogía entre Israel y el apartheid sudafricano (IV).

Desde hace tiempo se viene defendiendo la idea de que las políticas de Israel y las de la Sudáfrica del apartheid son idénticas, de suerte que las autoridades de Israel han hecho del Estado judío un país que practica ese sistema. Y a pesar de que ello se torna ridículo si nos atenemos a las diferencias entre el Estado hebreo y la Sudáfrica del apartheid (léase aquí, aquí y aquí), entre el lunes 7 y el lunes 20 de marzo de 2011 se celebra, a escala internacional, la Semana contra el Apartheid Israelí, excepto en el Reino Unido, donde se celebrará entre el martes 21 y el domingo 26 de marzo.
Alguien debería hacerles notar que entre el 7 y el 20 de marzo transcurren dos semanas, y que entre el 21 y el 26 de marzo transcurren seis días, pero en fin, ¿qué se puede esperar de esta gente?
El caso es que este evento es el ideal para demostrar, una vez más, que Israel no practica el apartheid. Ahí va:












Quizás convendría, eso sí, recordarles a los organizadores de la Semana contra el Apartheid Israelí lo que sigue a continuación:





Ya sólo resta citar a Ishmael Khaldi, un alto cargo del servicio diplomático del Estado hebreo, y quien por cierto es beduino y musulmán, a partir de su magnífico artículo Lost in the blur of slogans, publicado por el San Francisco Chronicle el miércoles 4 de marzo de 2009 y dirigido a los organizadores del evento arriba aludido:


"Así que, me gustaría compartir lo siguiente con los organizadores de la semana del Apartheid de Israel, para aquellos de ellos que están abiertos al diálogo y no cegados por una ideología de odio:

Sois parte del problema, no parte de la solución: Si sois realmente idealistas y estáis comprometidos con un mundo mejor, parad con la falsa retórica. Necesitamos a personas moderadas para venir juntas a ayudar de buena fe a encontrar el camino de aliviar el sufrimiento humano en ambos lados del conflicto israelo-palestino. El vilipendio y el falso etiquetaje son un callejón sin salida que es injusto y no nos lleva a ninguna parte.

Le negáis a Israel el derecho fundamental de toda sociedad a defenderse: Condenáis a Israel por construir una barrera de seguridad para proteger a sus ciudadanos de terroristas suicidas y por atacar edificios desde los que se disparan misiles a sus ciudades, pero nunca ofrecéis una alternativa. ¿No estáis vosotros mismos practicando una profunda forma de racismo negándole a una sociedad entera el derecho a defenderse a sí misma?

Vuestras críticas son voluntariamente hipócritas: ¿Sufren desventajas los ciudadanos árabes de Israel? Haríais mejor creyéndolo. ¿Sufren desventajas los afroamericanos de a menos de 10 minutos del campus de Berkeley? También haríais mejor en creerlo. Así que, ¿deberíamos organizar una Semana del Apartheid de Berkeley, o deberíamos buscar caminos reales para mejorar nuestras sociedades y hacer las oportunidades estén más disponibles?

Estáis traicionando a los musulmanes y judíos moderados que están trabajando para alcanzar la paz: Vuestro radicalismo está socavando las fuerzas por la paz en Israel y en los territorios palestinos. Estamos trabajando duro para hacia un acuerdo de paz que reconozca los legítimos derechos tanto de Israel como del pueblo palestino, y lo estáis demoliendo al vilipendiar falsamente a una parte.

A los organizadores de la Semana del Apartheid de Israel me gustaría decirles:

Si Israel fuera un Estado apartheid, no habría sido nombrado [y destinado] aquí [Consulado General de Israel para el Pacífico Noroeste estadounidense], ni habría elegido comprometerme a mí mismo con este deber. Hay muchos árabes, tanto en Israel como en los territorios palestinos, que han hecho gala de un gran coraje para caminar por el sendero de la paz. Deberíais estar con nosotros, más que contra nosotros."

martes, 22 de febrero de 2011

Refuseniks.

Existe en ruso un vocablo, otkaz, que significa rechazo. De ahí derivó el término otkaznik, con el que se designaba en la Unión Soviética a cualquier persona a la que se le denegaba el permiso oficial para abandonar el territorio del Estado. El término suele hacer referencia a (aunque no es exclusivo de) judíos soviéticos que padecían el antisemitismo tanto social como de las autoridades y que deseaban huir al extranjero, sobre todo al Estado de Israel.
Finalmente y una vez conocido esto en el resto del mundo, el término fue transcrito y semianglificado, pasando de otkaznik a refusenik, derivado de la palabra inglesa refusal, es decir, rechazo.
Pero el término refusenik terminó por ser utilizado en otros contextos. En Israel, el servicio en el Tzahal, o en su defecto en la Magav, es obligatorio tanto para hombres como para mujeres, salvo excepciones. Y a veces ocurre que él o ella no quiere servir, en muchas ocasiones porque considera injusta la situación de los palestinos y el trato que reciben de manos de Israel. En hebreo se les conoce como sarvanim u objetores, o bien como mishtamtim, que se puede traducir como evasores.
Y precisamente y una vez conocida su existencia en el extranjero, se les ha aplicado el término refusenik. Lo que es ofensivo.
Ofensivo porque aplicado a los judíos soviéticos se hacía referencia a una tragedia humana que afectaba a millones de personas que querían ser libres, mientras que aplicado a los objetores israelíes se hace referencia a inconscientes que protestan contra las autoridades israelíes, cuando no directamente contra la existencia misma del Estado de Israel; las mismas autoridades y el mismo Estado que, a pesar de sus errores e imperfecciones, son los que les garantizan a ellos, los objetores, su supervivencia y su libertad.
Ofensivo además porque ellos se van de rositas a una cómoda celda durante unos pocos meses mientras el israelí de a pie se juega el pellejo precisamente por asegurarse de que ellos, los objetores, vean satisfechos sus derechos inalienables.
Ofensivo porque algún que otro líder de Hamas ha declarado que los objetores han alentado a terroristas suicidas palestinos.
Ofensivo por sus métodos, o en su defecto los de sus correligionarios, como el de señalar como responsables de crímenes contra la Humanidad a militares israelíes, sin aportar indicios provistos de la debida carga probatoria, publicando sus nombres, números de identidad, fechas de nacimiento, direcciones, números de teléfono e incluso sus rostros.
Que quede clara una cosa: nunca se ha sugerido en este blog que todo lo que hace Israel en los territorios palestinos esté bien. Nunca se ha pretendido que nada malo ocurre allí y que no deberían castigarse determinadas actitudes; de hecho, y en contra del mito popular, algunas lo son.
Pero ello no es óbice a la hora de tildar de error la actitud de los objetores. Individuos que parecen no ser conscientes de que su país corre un riesgo existencial y que sus fuerzas de seguridad son necesarias con fines de autopreservación, por más errores que se les pueda echar en cara.
Es por ello que estos objetores no merecen ser llamados refuseniks, sino que merecen ser tildados, más bien, de mishtamtim.

Ahora ya va siendo hora de poner un buen ejemplo de refuseniks, pero de los de verdad, tanto en la esfera militar como en la civil: los pilotos de combate y diplomáticos libios que han desertado del régimen de Muammar al-Gaddafi, un tirano que ha llegado al extremo de ordenar a las fuerzas áereas que bombardearan a su propio pueblo.

martes, 8 de febrero de 2011

Rompiendo mitos.

El lunes 17 de enero de 2011, el blog Rompiendo Muros publicó un artículo de manos de un tal Fernando Casares en el que se repasan las relaciones comerciales hispano-israelíes para, casi al final, soltar esta perla:


"Conviene tomar nota para tener muy presente el Boicot a productos de estos segmentos provenientes de un Estado Criminal que practica la limpieza étnica y el Apartheid, y estar al tanto de las empresas españolas que invierten en Israel y están dispuesta[s] a invertir."


Es sólo una de las muchas perlas que sueltan. No suelo hacerles el más mínimo caso, pero esta vez decidí responder. Este fue mi primer comentario, relativo a lo que en el artículo se dice del ex-Embajador israelí en España, Raphael Schutz, sobre el que repiten la cantinela de que se mofó de las víctimas de los accidentes de tráfico en España:


"Sobre el tema de la supuesta mofa de Schutz hacia las víctimas de los accidentes de tráfico en España:


A lo que no se me responde.
Después paso a comentar la proposición del boicot a los productos israelíes:


"Acerca del boicot, promoverlo es ilegal y punible de acuerdo con el Tribunal Europeo de Derechos Humanos del Consejo de Europa. Léase la sentencia, que sienta jurisprudencia de obligado cumplimiento en los países del Consejo de Europa (incluida España), aquí:


A lo que se me responde con esto:


"Vaya barbaridades dice. En ese caso los sionistas presentaron demanda por discriminación a un país extranjero según leyes francesas y el demandado apeló que contravenía el artículo 10 de la Corte Europea de Derechos Humanos en Estrasburgo (libertad de expresión) a lo que la sentencia fue que no veían por 6 contra 1 que se contravenía ese artículo. El boicot es legal en casi todos los países, excepto en casos de organizaciones de sindicatos:

En cualquier caso, si hablamos de legalidad, el Estado racista y terrorista que practica un auténtico apartheid no cumple una sola resolución de la ONU (el país que más resoluciones incumple en el mundo) y la ONU ya declaró crimen de lesa humanidad la masacre en Gaza.

¿A quién pretende engañar usted?"


Vaya, a ver si aprendemos a leer mejor. La sentencia establece claramente lo que sigue, tomado de la página web oficial del Tribunal Europeo de Derechos Humanos del Consejo de Europa (ver más arriba):


"Como los tribunales franceses, el Tribunal tomó la postura de que el Sr. Willem no había sido condenado por sus opiniones políticas sino por incitar a la comisión de un acto discriminatorio, y por ende punible. El Tribunal consideró además que, según la ley francesa, el suplicante no estaba en posición de tomar el lugar de las autoridades gubernamentales declarando un embargo sobre productos de un país extranjero, y más aún que la pena que le fue impuesta había sido relativamente moderada."


Pero aún así me digné en responderles:


"Tú mismo lo has escrito: se presentó demanda por discriminación contra un país según leyes francesas, consistiendo el acto discriminatorio en boicotear los productos en base a su origen nacional. Incitar o provocar a la discriminación por razones, entre otras muchas, de origen nacional, es asimismo punible de acuerdo con el artículo 510.1 del Código Penal vigente en España desde 1996. Léase aquí:
Si a ello se le añade la aludida sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos del Consejo de Europa, está claro que llamar al boicot de los productos de un país es punible también en España en tanto que incitación a la discriminación en base a origen nacional, aún habiendo libertad de expresión. Ésta no es absoluta.

Respecto del por qué de las Resoluciones de la O.N.U.:

Respecto de la analogía con el apartheid:


Respuestas bien argumentadas, vamos. Y me salen con esta bazofia:


"Sr. Frans,

Es usted ya conocido por su defensa a ultranza de Israel . Usted no ve problema allí y se siente orgulloso. Desde luego los hechos, las instituciones, las organizaciones y los personajes pueden verse desde diferentes ópticas y concluir en diferentes interpretaciones. Todas muy válidas. Sin embargo, lo que no es de recibo es que usted defienda a ultranza a un Estado que sabe perfectamente que comete desde 1948 una limpieza étnica, ha cometido masacres continuadas (y lo sigue haciendo) sobre una tierra que no les pertenece, sus servicios de inteligencia participan de crímenes en cualquier lugar del mundo, tienen leyes racistas, se mofan de los muertos en Gaza a través de programas de televisión (el programa cómico más visto en Israel), tienen el 93% de las tierras en manos de la Administración y la reparten solo a los judíos, siguen destruyendo casas y pueblos palestinos y construyendo más allá de la línea verde, bloquean de manera inhumana a la Franja de Gaza (alimentos, agua, electricidad)... y podemos seguir así todo el santo día. Todo eso, con total impunidad. Todos los días matan a palestinos, tanto los que resisten la agresión colonialista en forma armada como los que lo hacen de forma pacífica (están llenas las cárceles y los cementerios de Gandhis palestinos).

El tiempo me ha dicho que debatir con un sionista es perder el tiempo. Le pido que no me lo haga perder más. Defiende usted lo indefendible. No hay nada de lo que debatir si usted es inflexible en su defensa de Israel (como anuncia en su página). Defiende a Raphael Schultz, los asesinatos de 9 activistas en el Mavi Mármara. ¿Qué se supone que debe pensar uno cuando se encuentra con una persona que parece regirse por principios irracionales e inhumanos como lo hace usted?"


Respondí, por supuesto. Pero me censuraron y me insultaron, además de haber ultrajado a todo un pueblo. Así que mi respuesta aproximada la paso aquí, haciendo uso del punto y aparte que ellos parecen ignorar:


"Sí, estoy orgulloso de defender a Israel, y no, no es cierto que no vea problemas en ese país; me gustaría saber si vosotros sí veis problemas en cómo hacen las cosas los palestinos.
No, Israel no comete limpieza étnica ninguna ni masacres continuadas; claro que a Hamas y otros extremistas (no todos los palestinos, eso sí, pues yo no juzgo a todo un pueblo, como hacéis vosotros) les gustaría hacer lo propio con los israelíes.
No, la inteligencia hebrea no comete crímenes por todo el mundo, defiende a Israel de criminales, los cuales sí atentan a nivel internacional, desde Europa hasta Buenos Aires, y de allí al mismísimo Líbano, al que para colmo de males dicen defender, cuando lo que hacen es destruirlo por dentro y atacar desde allí a Israel; tratan así de provocar a éste, para que cuando se produzca la respuesta, los auténticos criminales puedan permitirse herir las sensibilidades democráticas y humanitarias de nuestra sociedad, utilizándoos a vosotros como tontos útiles.
No es cierto que Israel tenga leyes racistas, el sistema legal del Estado judío confiere la igualdad; quizás os hayáis confundido con la Franja de Gaza, preguntadle a las mujeres, a los homosexuales o a los que integran al-Fatah, a ver qué os dicen.
No, no sólo los judíos tienen propiedades en Israel, los árabes del Estado judío no viven al aire libre, precisamente; tienen casas.
Sí, Israel deja entrar productos básicos en la Franja de Gaza, como es evidente para cualquier persona con una buena conexión a Internet y la suficiente curiosidad como para comprobarlo (y esto es extensible a todo lo que escribo en estas líneas); claro que la Franja de Gaza no estaría bloqueada de no ser por la beligerancia del propio Hamas, una beligerancia que no cesó a pesar del desmantelamiento de las colonias y las posiciones militares judías en el enclave costero palestino.

Sólo en una cosa estoy de acuerdo con vosotros, y esto para que veáis que sí soy crítico con Israel. Éste construye más allá de la Línea Verde, lo que no me gusta; claro que Israel no la hubiera cruzado de no ser por la beligerancia árabe, de naturaleza existencial, contra el Estado judío."


Sí, esta sería mi respuesta. A la que añadiría una pregunta:


"¿Harían Hamas, Hezbollah y compañía esto con las embarazadas israelíes? ¿O las asesinarían impunemente?"


Ah, por cierto. Frans es el nombre de pila que utilizo en Facebook. Podéis seguirme aquí.

miércoles, 12 de enero de 2011

Pero qué listos son en el diario El País.

Resulta que en Israel existe una línea de autobuses llamados mehadrin en los que se venía imponiendo la segregación de género; los hombres tenían que sentarse delante y las mujeres detrás. Tal imposición era ejercida por la fuerza y la intimidación si era necesario. Hasta que ocurrió que uno de esos matones ultraortodoxos cuya actitud roza el terrorismo callejero se encontró con una mujer a la que no es tan fácil someter: Naomi Ragen, quien un día se hartó y decidió plantar cara al más puro estilo Rosa Parks (y la analogía no es mía, que conste).
Su hazaña y la de otras cuatro mujeres consistió en recurrir al Tribunal Supremo israelí, que recientemente falló lo que hubiera fallado cualquier tribunal de cualquier país democrático, a saber, que las mujeres se sientan detrás sólo si ellas quieren, sin que nadie las pueda coaccionar, amenazar o agredir en orden de forzarlas a cumplir con la ahora defenestrada norma. Los autobuses mehadrin seguirán existiendo, cierto, pero sólo las mujeres decidirán si se sientan detrás o no.
Que es lo importante.
Pero ojo al titular del diario El País, que reza: Israel avala que se segregue por sexos en los autobuses. Cuando precisamente la sentencia establece que tal segregación es voluntaria y bajo ningún concepto es legal forzar a una mujer a aceptarla. Y no es que en El País no sepan de qué va la cosa, no, porque leyendo el artículo entero uno debería darse cuenta enseguida (por qué escribo "debería" ya lo explico a continuación) de en qué consiste realmente la sentencia.
¿Por qué escribir con letras grandes y negras que seguirá habiendo segregación, cuando lo lógico sería escribir con letras grandes y negras que las mujeres podrán sentarse donde les quepa o que nadie podrá forzarlas a hacer algo que consideran degradante? Muy sencillo: para dar una mala impresión que condicione la lectura del subtitular y del cuerpo del artículo, y por ende, la percepción del lector sobre el grado de libertad que hay en Israel.
Lo mejor es el subtitular, que reza: "El Supremo sólo veta la separación en las líneas ultraortodoxas si es impuesta". A ver, ¿cómo es eso, "sólo"? ¿Cómo que "sólo"? ¿Es que a Ana Carbajosa, la autora del artículo, y que es una mujer trabajando en un diario pretendidamente progresista, le parece algo tan poco importante que el Tribunal Supremo vete una imposición machista, dejándola fuera de la ley, como para escribir que el citado Tribunal "sólo" establece la antijuridicidad de tal práctica? ¿Tan poco importante le parece, de verdad?
¿Hasta ahí ha llegado El País en su campaña de demonización del Estado judío?

lunes, 27 de diciembre de 2010

Entrevistas en el diario El País.

Gabriela Shalev fue la primera mujer encargada de encabezar la delegación israelí en la O.N.U., mientras que Serge Klarsfeld y su esposa Beate se dedicaron a cazar nazis. Los tres fueron entrevistados por el diario El País.

sábado, 11 de diciembre de 2010

¿Sasha Alexander o Manuel Tapial?

Mientras comienzo esta entrada es ya muy tarde, de madrugada, y va siendo hora de ir para cama. Hubiera empezado antes con esto de no ser porque le di prioridad a la entrada que previamente terminé sobre Sasha Alexander. La pregunta era con quién empezaría, si con la actriz estadounidense o con Manuel Tapial, y la pregunta ahora es quién me acompañará esta noche (o lo que queda de ella, más el tiempo que siga durmiendo durante el día) en mis sueños, si ella, otrora encargada de cubrir el papel de la entrañable agente especial Caitlin Todd en NCIS, o Manuel Tapial, un no tan entrañable activista pro-palestino, pero al que se le da muy bien hacer del bueno de la película, cuando lo cierto es que no lo es tanto.

Hmm... Iré meditando la respuesta a mi actual dilema mientras termino la presente entrada.

Manuel Tapial es uno de los tres activistas españoles que estuvieron a bordo del Mavi Marmara. Su cuenta Facebook fue desactivada, organizándose una campaña para la rehabilitación de la misma que tuvo éxito. Y al poco de volver, organizó un evento en la red social consistente en un acto de homenaje a los nueve activistas muertos a bordo del barco arriba citado, con escultura y todo.

Yo me dejé caer por el evento de Manuel Tapial, escogiendo la opción "No asistiré", en la medida en que ni estaré físicamente presente ni estoy a favor de homenajear a personas que participaron en un acto de provocación gratuita e innecesaria contra Israel.

El caso es que yo escribo de vez en cuando sobre lo que el activista escribe, dice o hace, basándome en lo que sobre él leo en Internet, particularmente en Facebook. Y en una ocasión una tal Tere González se dejó caer por el Muro de Manuel Tapial en orden de preguntarle si las recientes revelaciones de WikiLeaks habían mostrado algo sobre Israel; presumiblemente, algo que lo desacredite, claro.

Pues yo decidí responder y de paso desilusionar a la tal Tere en el evento Facebook arriba citado. Fui allí y puse un enlace a un artículo mío en el que, en inglés, cité tres revelaciones de WikiLeaks que, lejos de dejar en evidencia al Estado judío, fortalecen algunas de sus posiciones oficiales. Ello viene marcado como #1 en la captura de pantalla que revelo en esta entrada de mi blog. Y marcada como #2 viene la respuesta de Manuel Tapial. Atención, porque la cosa tiene tela:

"Coincide que parece ser que Frans Midtskogen es un firme defensor de Israel y ademas, en el blog que ha enlazado, ha venid0 haciendo un seguimiento escrupuloso de de mi persona y de mis amistades en Facebook señalandome peligrosamente por lo que os informo que 'atentos a este personaje'. En cualquier caso, ya está en manos de mis abogados por si pudiera haber cometido un delito de amenazas."

Para que conste que esto no me lo estoy inventando, presento a continuación la aludida captura de pantalla que demuestra la certeza de lo que escribo aquí.



Pues eso.

¿Qué podríamos decir de la respuesta de Manuel Tapial a mi aportación al susodicho evento Facebook? Para empezar, se ha pasa por el forro el tema central del que trato en ese artículo. Es lógico: a veces ocurre que surgen evidencias en favor de aquellos a quienes uno suele contradecir, perdiendo credibilidad lo que uno mismo defiende. Y eso duele.

En segundo lugar, me tilda de "firme defensor de Israel", lo que es verdad; claro que yo sí soy capaz de asumir que Israel ha cometido errores históricos y que los palestinos tienen sus derechos. No defiendo a Israel cuando las evidencias por mí conocidas parecen revelar que ha obrado mal, y reconozco las virtudes de los palestinos cuando éstas me son reveladas. Los errores de Israel me duelen, y las virtudes de los palestinos me parecen salientables y alentadoras (me gustaría saber si Manuel Tapial muestra el mismo entusiasmo cuando se le revelan las virtudes de los israelíes).

En tercer lugar hace referencia al hecho de que procedo usualmente a un "seguimiento escrupuloso" de su persona y de sus "amistades en Facebook", lo que ya no es tan cierto. La monitorización de las actividades de Tapial en Facebook la realizo, simplemente, de vez en cuando. Ni estoy efectuando tal seguimiento a todas horas ni espero meses para proceder a ello; ejecuto tal actividad con una frecuencia intermedia, unas pocas veces por semana. Recopilo la información, la que me parece interesante (que es la menor parte) la almaceno a través de capturas de pantalla y la publico, o no. Porque la mayor parte de lo recogido hasta ahora todavía no lo he publicado.

Por otro lado, yo no hago un seguimiento de su persona, sino que monitorizo sus actividades en Facebook. Lo primero implicaría saberlo todo sobre él, incluyendo su vida privada y un montón de información sobre él no relacionada con nuestras respectivas posturas sobre el conflicto árabe-israelí. Pero yo simplemente le dedico mi atención cuando se trata de las declaraciones que él hace públicamente sobre el citado conflicto, y nada más. Todos los demás aspectos de su vida, incluyendo los de índole privada, no me interesan, y aunque tuviera acceso a ellos, no los publicaría. Y en lo que respecta al activismo que ejerce sobre otras materias, no me interesa.

Como tampoco me interesan aquellos a los que tiene agregados en Facebook. Yo no hago un "seguimiento escrupuloso" de esas personas. Tan sólo de forma ocasional las menciono, limitándome a informar sobre lo que escriben en su Muro o acerca de los comentarios que hacen sobre las aportaciones del activista.

En cuarto lugar, afirma que lo señalo "peligrosamente", con lo que los demás pro-palestinos que participen en el evento aludido o que tengan agregado al activista deben tener cuidado. La verdad es que nadie tiene por qué tener cuidado conmigo; estoy lejos de infligir cualquier daño ilegítimo a alguien sólo por su ideología. Y vuelvo a repetir que es a Manuel Tapial a quien monitorizo con relativa frecuencia, no a terceros, y que limito tal actividad a la legítima crítica relativa al activismo públicamente desplegado por una persona.

Es por eso que, para ir terminando, me choca la última afirmación del activista: pondrá mi monitorización de sus actividades en Facebook en conocimiento de sus abogados, por si un servidor hubiera incurrido en un "delito de amenazas". Tócate los cojones...

Tal delito viene recogido en los artículos 169, 170 y 171 del Código Penal vigente en España. Y enlazo a esos artículos para que Manuel Tapial y sus abogados se los lean bien. Porque a ver cuál es la base para acusarme de algo así. ¿Cuándo y de qué forma lo he amenazado? ¿En qué consistió la amenaza? ¿Es esa pretendida amenaza creíble, caso de que exista? Os lo voy a decir yo: en ningún momento lo amenacé. Nunca le di a entender de ninguna de las maneras, ni siquiera de forma sutil (y conste que una amenaza tiene que ser explícita para castigar a su autor), que yo fuera a hacerle cualquier clase de daño.

La verdad es que no he cometido delito alguno contra su persona. Él ejerce públicamente el activismo, y se le responde en consecuencia. También a mí se me responde sobre lo que escribo aquí y en otros lugares, y por cierto, a mí no se me habrá amenazado, pero sí se me ha injuriado (¿por qué creéis que he introducido la moderación de comentarios?), cosa que tampoco he hecho yo contra él. Ninguna falta ni ningún delito de los que figuran en el Código Penal español actual ha sido cometida o cometido por mí contra el activista. Jamás.

Lo mejor de todo es que sí podría existir acaso una causa probable contra Tapial por algún que otro delito. Por ejemplo, cuando el activista llama al boicot contra los productos israelíes, podría estar cometiendo (usaré este tiempo verbal por si acaso me equivoco, y así evitar incurrir en un delito de calumnias) lo que el Código Penal español vigente tipifica como delito cometido con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas garantizados por la Constitución. Más específicamente me refiero al artículo 510.1 del citado Código, con cuya definición encaja el llamamiento al boicot contra los productos de un país, sólo por el mero origen nacional (en este caso israelí) de quienes los venden o comercian con ellos.

Ya se dio un caso en el que un alcalde pro-palestino francés fue condenado en su país por incitación a la discriminación por razones de origen nacional al llamar al boicot contra los productos israelíes. Cuando el alcalde en cuestión apeló al Tribunal Europeo de Derechos Humanos del Consejo de Europa (areópago transnacional del que forma parte España), éste emitió una sentencia que confirmó el carácter ilegal y, por ende, punible, de este tipo de campañas.

Manuel Tapial acostumbra, además, a difundir, con temerario desprecio hacia la verdad, cuando no directamente con conocimiento de su falsedad, informaciones injuriosas sobre grupos muy concretos en relación a su origen nacional, su etnia, y su religión o creencias, y esos grupos son dos: israelíes y judíos. Ello podría encajar acaso con el artículo 510.2 del Código Penal español.

Manuel Tapial podría haber incurrido acaso en un delito de apología del terrorismo, al justificar a Hamas, una organización terrorista calificada como tal por la Unión Europea, de la que España forma parte. Justificar el terrorismo viene tipificado como delito de terrorismo en el artículo 578 del aludido texto punitivo.

En fin. Teniendo en cuenta todo lo expuesto en materia legal, ¿debo preocuparme por la posible demanda de Manuel Tapial contra mi persona por un presunto delito de amenazas? ¿Debo acostarme y romperme la cabeza con él, quien acaso debería tener más miedo del Código Penal que un servidor? ¿O debo por contra acostarme y pensar despreocupadamente en Sasha Alexander? Mis alusiones al Código Penal no dejan lugar a dudas sobre la legalidad de mis acciones e invitan a olvidarme del activista pro-palestino.

Entretanto, la inusitada belleza de Sasha Alexander, o mejor dicho, Suzana Drobnjaković, que es como se llama realmente, invita a todo lo contrario: a meterme en la cama, cubrirme con el edredón nórdico y, aunque sólo sea en mi imaginación, acurrucarme junto a ella y dormirme abrazado a su caliente cuerpo, pensando en su bello rostro... Está decidido. He tomado una decisión. He resuelto el dilema.

Hoy me acostaré, dormiré y descansaré, disfrutando de Suzana Drobnjaković.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El Mossad está que trina.

Debe ser que Meir Dagan quiere poner punto final a su carrera en el Mossad con un sello especial. Y es que está previsto que Dagan ceda su actual puesto a Tamir Pardo, quien fue integrante de la Sayeret Matkal (una unidad de élite del Tzahal) bajo las órdenes de Yonatan Netanyahu, además de haber trabajado para el propio Mossad, y cuya máxima prioridad seguirá siendo previsiblemente la amenaza nuclear iraní. Pero habida cuenta de lo sucedido últimamente, cualquiera diría que es Dagan quien quiere reservarse para sí el mérito de acabar con tal amenaza.
Y es que el lunes 29 de noviembre de 2010, dos científicos nucleares iraníes, Majid Shahriari y Fereidoun Abbasi-Davani, fueron objeto de sendos atentados en Teherán, la capital de la República Islámica de Irán. Ambos individuos estaban vinculados al programa nuclear iraní. Parece ser que en el caso de Shahriari, una motocicleta se colocó durante un momento junto al vehículo conducido por el científico. Cuando aquélla se había alejado, el coche explotó, muriendo Shahriari en el acto; un artefacto explosivo había sido adherido a su coche desde la motocicleta.
El mismo mecanismo fue usado contra Abbasi-Davani prácticamente al mismo tiempo y en otro punto de la ciudad. Pero esta vez el atentado falló, ya que el científico resultó herido pero sobrevivió. Su mujer, que también viajaba a bordo del vehículo atacado, también resultó herida, logrando en última instancia sobrevivir.
El régimen iraní no ha tardado en acusar a Occidente en general y a Israel en particular del doble ataque. Otros científicos nucleares iraníes vinculados al programa atómico del Estado persa han muerto presuntamente a manos del Mossad, como Ardeshir Hosseinpour (al que supuestamente se le aplicó una dosis letal de radiación) o Massud Ali-Mohammadi (muerto en un atentado con bomba).
Claro que hay quien opina que el llamado largo brazo de Israel llega más lejos todavía. Por ejemplo, Mohamed Abdul Fadil Souza acusa al Mossad de estar detrás de una cadena de ataques perpetrados por tiburones en Sharm al-Sheikh, una ciudad turística en el Sinaí egipcio y a orillas del mar Rojo, ocurridos durante las últimas semanas.
Israel lo niega...