domingo, 4 de septiembre de 2011

Sobre la Guerra de los Seis Días, la Resolución 242 y las "fronteras" de 1967 (IV).

Continúo con la serie de declaraciones efectuadas por los redactores de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a efectos aclaratorios sobre su significado real, y como éste ha sido tergiversado. En la entrada anterior terminé con las aclaraciones efectuadas al respecto por Eugene Rostow, continúo ahora con Arthur J. Goldberg (1.ª parte):


"La resolución no le requiere explícitamente a Israel la retirada a las líneas que ocupaba el 5 de junio de 1967, antes del estallido de la guerra. Los Estados árabes urgieron tal lenguaje; la Unión Soviética le propuso al Consejo de Seguridad tal resolución en junio de 1967, y Yugoslavia y otras naciones hicieron una propuesta similar en la sesión especial de la Asamblea General que siguió al aplazamiento del Consejo de Seguridad. Pero aquellas posturas fueron rechazadas. En vez de ello, la Resolución 242 respalda el principio de la 'retirada de fuerzas armadas israelíes de territorios ocupados en el reciente conflicto' y yuxtapone el principio de que cada Estado en el área tiene derecho a vivir en paz dentro de 'fronteras seguras y reconocidas'. (...)

Las omisiones notables en el lenguaje usado para referirse a la retirada son las palabras 'de', 'las' y 'líneas del 5 de junio de 1967'. Me refiero al texto inglés de la resolución. Los textos francés y soviético difieren del inglés a este respecto, pero el texto inglés fue votado por el Consejo de Seguridad, y por lo tanto es determinante. En otras palabras, falta una resolución requiriendo a Israel la retirada desde los (o todos los) territorios ocupados por él durante y después del 5 de junio de 1967. En vez de ello, la resolución estipula una retirada de territorios ocupados sin definir la extensión de la retirada. Y puede inferirse a partir de la incorporación de las palabras 'fronteras seguras y reconocidas' que los ajustes territoriales a realizar por las partes en sus acuerdos de paz podrían comprender una retirada incompleta de fuerzas israelíes desde territorios ocupados."


Hasta aquí la primera parte con las declaraciones de Arthur J. Goldberg, en relación al significado real de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Una segunda parte será transcrita y traducida en cuestión de días. Las declaraciones en inglés y las fuentes de las que se extraen están disponibles aquí.

lunes, 25 de julio de 2011

Sobre la Guerra de los Seis Días, la Resolución 242 y las "fronteras" de 1967 (III).

Continúo con la serie de declaraciones efectuadas por los redactores de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a efectos aclaratorios sobre su significado real, y como éste ha sido tergiversado. En la entrada anterior comencé con las declaraciones de Eugene Rostow, con quien termino ahora:

2.º Eugene Rostow (segunda parte).

"Cinco meses y medio de vehemente diplomacia pública en 1967 dejaron perfectamente claro lo que el artículo definido ausente en la Resolución 242 significa. Resoluciones ingenuamente redactadas pidiendo retiradas de 'todos' los territorios fueron rechazadas en el Consejo de Seguridad y en la Asamblea General. Portavoz tras portavoz hicieron explícito que a Israel no se lo forzaba a volver a las 'frágiles' y 'vulnerables' Líneas de Demarcación de Armisticio, sino que debería retirarse una vez que la paz estuviera hecha hasta lo que la Resolución 242 llamó fronteras 'seguras y reconocidas', acordadas por las partes. Al negociar tales acuerdos, las partes deberían tener en cuenta, entre otros factores, consideraciones de seguridad, acceso a las vías marítimas internacionales de la región, y, por supuesto, sus respectivas reclamaciones legales."

"La Resolución 242 del Consejo de Seguridad, aprobada después de la guerra de 1967, estipula no sólo que Israel y sus Estados vecinos deberían hacer la paz entre ellos sino que deberían establecer 'una paz justa y duradera en Oriente Medio'. Hasta que esa condición sea alcanzada, Israel tiene derecho a administrar los territorios que capturó (Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza) y entonces retirarse de alguna pero no necesariamente toda la tierra hasta 'fronteras seguras y reconocidas libres de amenazas o actos de fuerza'."

"(...) La Resolución 242 establece tres principios sobre el aspecto territorial del proceso de paz:

1) Israel puede ocupar y administrar los territorios que ocupó durante la Guerra de los Seis Días hasta que los árabes hagan la paz.
2) Cuando los acuerdos de paz sean alcanzados, deberían delinear fronteras 'seguras y reconocidas' a las que Israel se retiraría.
3) Esas fronteras podrían diferir de las Líneas de Demarcación de Armisticio de 1949."

"La segunda provisión territorial de la Resolución 242 es la de que mientras Israel debería aceptar retirarse desde algunos de los territorios que ocupó en 1967, no necesita retirarse de todos esos territorios. La Resolución afirma que debería haber una 'retirada de las fuerzas armadas de Israel de territorios ocupados en el reciente conflicto'. Cinco meses y medio de vigorosa diplomacia, pública y privada, dejan muy claro por qué las palabras de la frase tomaron la forma que tomaron. Moción tras moción se propuso insertar las palabras 'los' o 'todos los' antes de la palabra 'territorios'. Todas fueron rechazadas, hasta que finalmente la Unión Soviética y los Estados árabes aceptaron el lenguaje como el mejor que podrían conseguir."

Hasta aquí la segunda parte con las declaraciones de Eugene Rostow. Una nueva serie de declaraciones efectuadas por Arthur J. Goldberg en relación al significado real de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas serán transcritas y traducidas en cuestión de días. Las declaraciones en inglés y las fuentes de las que se extraen están disponibles aquí.

lunes, 11 de julio de 2011

Sobre la Guerra de los Seis Días, la Resolución 242 y las "fronteras" de 1967 (II).

Continúo con la serie de declaraciones efectuadas por los redactores de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a efectos aclaratorios sobre su significado real, y como éste ha sido tergiversado. Antes cité a lord Caradon, ahora le toca a:


2.º Eugene Rostow (primera parte).


"Rostow dijo (...) que la resolución requería un acuerdo sobre fronteras 'seguras y reconocidas', lo que, como materia práctica, y como materia de interpretación de la resolución, tenía que preceder a las retiradas. Dos principios eran básicos en el Artículo I de la resolución. El párrafo que Dobrynin citó fue enlazado a otros, y él no vio cómo alguien realmente podría argumentar, a la luz de la historia de la resolución en el Consejo de Seguridad, que una retirada a las fronteras del 4 de junio era contemplada. Estas palabras habían sido propuestas al Consejo por los indios y otros, y no habían sido aceptadas."


"(...) la cuestión siguió en el aire, '¿A qué fronteras debería retirarse Israel?' Con respecto a esta cuestión, la posición estadounidense fue claramente formulada, y descansaba sobre una provisión crítica de los Acuerdos de Armisticio de 1949. Aquellos acuerdos propusieron en cada caso que la Línea de Demarcación de Armisticio 'no es interpretada en ningún sentido como una frontera política o territorial, y está delineada sin perjuicio de los derechos, reclamaciones o posiciones de cualquiera de las partes en el Armisticio con respecto a un acuerdo último sobre la cuestión palestina.' (...) Estos párrafos, que fueron incluidos en el acuerdo por la insistencia árabe, fueron el fundamento legal de las controversias sobre las palabras de los párrafos 1 y 3 de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad, de 22 de noviembre de 1967.

El acuerdo requerido por el párrafo 3 de la resolución, dijo el Consejo de Seguridad, debería establecer 'fronteras reconocidas y seguras' entre Israel y sus vecinos 'libres de amenazas o actos de fuerza', reemplazar las Líneas de Demarcación establecidas en 1949, y las líneas de alto el fuego de junio de 1967. Las fuerzas armadas israelíes deberían retirarse a tales líneas, como parte de un acuerdo exhaustivo, resolviendo todos los asuntos mencionados en la resolución, y en condiciones de paz.

Sobre este punto, la posición estadounidense ha sido la misma bajo las Administraciones tanto de Johnson como de Nixon. Las fronteras nuevas y definitivas no deberían representar 'el peso de la conquista', ambas Administraciones han dicho; por otro lado, bajo la política y el lenguaje de los Acuerdos de Armisticio de 1949, y bajo la Resolución del Consejo de Seguridad del 22 de noviembre de 1967, no necesitan ser las mismas que las Líneas de Demarcación de Armisticio. (...)

Este es el significado legal de la omisión de la palabra 'los' del párrafo 1 (I) de la resolución, que llama a la retirada de las fuerzas armadas israelíes 'de territorios ocupados en el reciente conflicto', y no 'de los territorios ocupados en el reciente conflicto'. Repetidos intentos de enmendar esta frase insertando la palabra 'los' fallaron en el Consejo de Seguridad. Por lo tanto no es legalmente posible afirmar que la provisión requiere una retirada israelí de todos los territorios ahora ocupados bajo las Resoluciones de Alto el Fuego hasta las Líneas de Demarcación de Armisticio."


"Las Resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad (...) descansan sobre dos principios, Israel administraría el territorio hasta que sus vecinos árabes hicieran la paz; y cuando la paz estuviera hecha, Israel debería retirarse a 'fronteras seguras y reconocidas', que no necesitan ser las mismas que las Líneas de Demarcación de Armisticio de 1949. (...)

La omisión de la palabra 'los' de la cláusula territorial de la Resolución fue una de las cuestiones más calurosamente debatidas y fundamentales. Los EE.UU., Gran Bretaña, los Países Bajos, y otros muchos países trabajaron duro durante cinco meses y medio en 1967 mantener la palabra 'los' y la idea que representa fuera de la resolución. Mociones que requerían la retirada de Israel de 'los' territorios o 'todos los territorios' ocupados en el curso de la Guerra de los Seis Días fueron propuestas a posteriori muchas veces con gran ingenuidad lingüística. Todas fueron rechazadas tanto en la Asamblea General como en el Consejo de Seguridad. (...)

Aquellos que claman que la Resolución 242 es ambigua sobre ese punto o son ignorantes de la historia de su negociación o simplemente están tomando una conveniente posición táctica."


Hasta aquí la primera parte con las declaraciones de Eugene Rostow. Una segunda serie de declaraciones por su parte en relación al significado real de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas serán transcritas y traducidas en cuestión de días. Las declaraciones en inglés y las fuentes de las que se extraen están disponibles aquí.

viernes, 10 de junio de 2011

Sobre la Guerra de los Seis Días, la Resolución 242 y las "fronteras" de 1967 (I).

El miércoles 25 de mayo de 2011, Miguel Ángel Bastenier proporcionaba una suerte de diccionario sobre Oriente Próximo al diario El País. Ese diccionario citaba, entre otros términos y expresiones, el siguiente:

"242. Resolución de la ONU tras la guerra de 1967, que pide la retirada de Israel de todos los territorios ocupados, incluida Jerusalén Este."

La Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas fue aprobada el 22 de noviembre de 1967; junto con la Resolución 181 de la Asamblea General, aprobada el 29 de noviembre de 1947, acaso sea la más importante de las Resoluciones emitidas por la O.N.U. en relación al sempiterno conflicto árabe-israelí. E indiscutiblemente, la 242 es la más maliciosamente malinterpretada de todas, tanto en lo referente a su interpretación literal como en lo referente a su interpretación de acuerdo con el contexto histórico.

Ese contexto histórico es el inmediatamente posterior a la Guerra de los Seis Días. Librada entre el lunes 5 y el sábado 10 de junio de 1967, derivó en la ocupación, por parte israelí, del Sinaí egipcio, la Franja de Gaza, Jerusalén Este, Cisjordania y los Altos del Golán sirios. La acción israelí fue el resultado de un período de tensiones de gran magnitud entre Israel y sus vecinos árabes a mediados de los años 60, con bombardeos sirios, ataques terroristas palestinos, amenazas árabes y escaramuzas en general y represalias israelíes; un período cuyo momento crítico fue alcanzado con motivo del desalojo, por parte egipcia, de la Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas (fuerza de pacificación multinacional establecida en el Sinaí y la Franja de Gaza a efectos de interposición entre las fuerzas egipcias e israelíes tras la Guerra Árabe-Israelí de 1956), que llevó a la subsiguiente remilitarización del Sinaí y la Franja de Gaza y al bloqueo, por parte de las fuerzas de Nasser, del puerto de la ciudad israelí de Eilat, cerrando el tráfico marítimo a y desde ese puerto a través de los estrechos de Tirán.

Para más información sobre la Tercera Guerra Árabe-Israelí, consúltese el magnífico libro La Guerra de los Seis Días, por Michael B. Oren.

Más específicamente, la parte disputada de la Resolución 242 es la siguiente, y hace referencia específicamente a la cuestión territorial:

"Withdrawal of Israel armed forces from territories occupied in the recent conflict".

La traducción literal sería la siguiente:

"Retirada de las fuerzas armadas de Israel de territorios ocupados en el reciente conflicto".

Esta traducción no es la que Bastenier efectúa en su artículo del 25 de mayo. Él afirma que la Resolución pide la retirada de todos los territorios ocupados por Israel durante la guerra, cuando en realidad el texto pide una retirada sin especificar cuál debe ser su alcance exacto. En efecto, el texto pide literalmente la retirada israelí "de territorios ocupados" ("from territories occupied") durante la guerra, no la retirada israelí de "los territorios ocupados" ("from the territories occupied") o "todos los territorios ocupados" ("all the territories occupied") durante la guerra.

El de Bastenier es sólo un ejemplo de cómo el texto de la Resolución 242 ha sido tergiversado. Y esta tergiversación ha sido ampliamente aceptada, hasta el punto de que la postura israelí relativa al texto es frecuentemente tildada de mera excusa. Así por ejemplo, en un artículo del diario El País titulado Malabarismos verbales, con fecha sábado 4 de junio de 2011, se aducían argumentos como el siguiente:

"Y vuelve al manido argumento de que la resolución 242 de la ONU impone la evacuación from occupied territories que, sin el artículo the (los) antes del adjetivo 'ocupados' libraría a Israel de la obligación de abandonarlos todos. A estas alturas todo el mundo sabe que en inglés la relación de las preposiciones con los artículos no acepta literalidades en la traducción. Este mismo miércoles he oído, por ejemplo, que alguien está a 'only minutes from takeoff' (a unos minutos del despegue) y un tal Shakespeare, y en sus obras hay cientos de ejemplos, escribía en King Lear 'to shield thee from disasters of the world' (protegerlos de las calamidades del mundo) sin artículo alguno, indispensable en cambio en castellano."

Puesto así, y según los proponentes de la versión que más perjudica a Israel, la Resolución aludida le pide al Estado judío el abandono de todos los territorios; la ausencia del artículo "los" o de la expresión "todos los" sería en todo caso una casualidad inherente a las peculiaridades de la lengua inglesa, que ciertamente y como señala Enrique Vázquez, permiten escribir y hablar de esa manera.

Pero en este caso, el argumento es falso. Porque la ausencia de "los" o "todos los" no fue una simple casualidad involuntaria, sino una omisión deliberada por parte de aquellos que redactaron la Resolución.

Y es que tiene gracia el siguiente argumento del shakespeariano Enrique Vázquez:

"Por si fuera poco, el redactor material de la resolución, lord Caradon, embajador británico en la ONU, explicó no sé cuántas veces, preguntado al efecto, que naturalmente el texto se refería a todas las áreas ocupadas por Israel."

Eso es falso. No sólo lord Caradon, sino otros redactores de la Resolución 242 afirmaron, no una, sino muchas veces, que la omisión de "los" o "todos los" fue deliberada, precisamente en orden de evitar volver al contexto anterior a 1967, que era el que había propiciado la guerra. Presento a continuación una serie de declaraciones hechas a efectos clarificadores por los políticos y diplomáticos que redactaron la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas:


1.º Lord Caradon.


"Mucho juego se ha hecho sobre el hecho de que no dijimos 'los' territorios o 'todos los' territorios. Pero eso fue deliberado. Yo mismamente conocía muy bien las fronteras de 1967 y si hubiéramos puesto el 'los' o el 'todos los' eso sólo podría haber significado que nosotros deseábamos ver las fronteras de 1967 perpetuadas en la forma de una frontera permanente. Ciertamente yo no estaba preparado para recomendar esto."


"Defiendo la Resolución tal y como está. Lo que establece, como usted sabe, es primero el principio general de inadmisibilidad de la adquisición de territorio por la guerra. Eso significa que usted no puede justificar el mantener un territorio meramente porque lo haya conquistado. Podríamos haber dicho: 'Bien, volved a la línea de 1967'. Pero yo conozco la línea de 1967, y es una línea podrida. No podría usted tener una línea más mala para una frontera internacional permanente. Es donde ocurrió que estaban las tropas una cierta noche de 1948. No tiene relación con las necesidades de la situación.

Si hubiéramos dicho que 'ustedes deben volver a la línea de 1967', lo que habría ocurrido si hubiéramos especificado una retirada desde todos los territorios ocupados, habríamos estado equivocados. ¿Que sabíamos nosotros en Nueva York sobre Tayyibe y Qalqilya? Si en Nueva York hubiéramos intentado dibujar una nueva línea, hubiésemos estado bastante despistados. Así que lo que establecimos fue el principio de que usted no podría mantener un territorio porque lo hubiera conquistado, así pues debe haber una retirada hasta (léanse cuidadosamente las palabras) 'fronteras reconocidas y seguras'. Sólo pueden ser seguras si están reconocidas. Las fronteras tienen que ser acordadas; es sólo cuando usted llega a un acuerdo cuando consigue la seguridad. Creo que ahora la gente empieza a darse cuenta de lo que teníamos en mente, que la seguridad no viene de las armas, no viene del territorio, no viene de la geografía, no viene de una parte dominando a la otra, sólo puede venir del acuerdo y el respeto y el entendimiento mutuos.

Así pues, lo que hicimos, pienso yo, fue lo correcto; lo que la resolución dijo fue correcto y yo me atendría a ella. Necesita ser enmendada ahora, por supuesto. (...) No intentamos lidiar con [las cuestiones de los palestinos y de Jerusalén] entonces, sino meramente manifestar el principio general de la inadmisibilidad de la adquisición de territorio mediante la guerra. Queríamos decir que los territorios ocupados no podrían ser mantenidos meramente porque estuvieran ocupados, pero nosotros deliberadamente no dijimos que la vieja línea, donde las tropas resultaron estar esa particular noche hace muchos años, fuera una línea ideal de demarcación."


"Nosotros no dijimos que debería haber una retirada a la línea del 67; no pusimos el 'los', no dijimos 'todos los territorios' deliberadamente. Todos nosotros sabíamos que las fronteras del 67 no fueron dibujadas como fronteras permanentes, eran líneas de alto el fuego de un par de décadas antes (...) No dijimos que las fronteras del 67 deban ser para siempre."


"Los propósitos están perfectamente claros, el principio está declarado en el preámbulo, la necesidad de una retirada es manifestada en la sección operativa. Y entonces la frase esencial que no está lo suficientemente reconocida es la de que la retirada debería tener lugar hasta unas fronteras seguras y reconocidas, y esas palabras fueron muy cuidadosamente escogidas: tienen que ser seguras y tienen que ser reconocidas. No serán seguras si no son reconocidas. Y eso es por lo que uno tiene que trabajar por el acuerdo. Esto es esencial. Defendería absolutamente lo que hicimos. No era para nosotros decidir dónde debería estar exactamente la frontera. Yo conozco muy bien la frontera de 1967. No es una frontera satisfactoria, es donde las tropas tuvieron que detenerse en 1947, justo donde ocurrió que estaban aquella noche, eso no es una frontera permanente..."


Hasta aquí esta primera parte sobre la interpretación de la Resolución 242, con las explicaciones de lord Caradon. Más tarde añadiré una segunda parte con las explicaciones de Eugene Rostow.

Las citas originales (en inglés) y las fuentes de las que se extraen pueden ser consultadas aquí. Pese a todo y por lo importante de la materia, efectuaré y plasmaré la traducción al español.

miércoles, 18 de mayo de 2011

sábado, 2 de abril de 2011

Dignidad.

El miércoles 1 de septiembre de 2010 publiqué una entrada sobre un atentado terrorista cometido el día anterior contra cuatro colonos de Beit Hagai, en Hebrón (entre las víctimas hubo una mujer embarazada). El ataque había sido perpetrado por terroristas palestinos en orden de sabotear la ronda de negociaciones entre Israel y la A.N.P. que, bajo los auspicios del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, iban a dar comienzo al día siguiente del ataque; una ronda de negociaciones que fracasarían al haber terminado la moratoria israelí en la construcción de asentamientos.

Claro que Mahmud Abbas esperó casi hasta el final de la moratoria misma para empezar a negociar, mientras que ya varios meses antes, en mayo, Netanyahu trataba sin éxito de persuadir al líder de al-Fatah para entablar negociaciones cara a cara. Lo curioso es que cuando Netanyahu ofreció a los palestinos una nueva moratoria en la construcción de asentamientos a cambio de algo tan simple como reconocer a Israel como Estado judío, Abbas se negó.

El caso es que, en relación al atentado referido arriba, señalaba en aquella entrada que no era la primera vez que terroristas palestinos intentaban sabotear pasos hacia la paz mediante el uso de la violencia. Precisamente comenzaba el artículo recordando a Tali Hatuel y a sus hijas Hila, Hadar, Roni y Merav. Cuando en 2004 los militantes del Likud votaban en referéndum sobre la evacuación de los colonos de la Franja de Gaza, terroristas palestinos, el día mismo del referéndum, las asesinaban a tiros, a pesar de que estaban desarmadas; de que Tali, de 34 años, estaba embarazada de siete meses (esperaba un niño); de que las niñas tenían sólo 11, 9, 7 y 2 años, respectivamente; y de que David Hatuel, padre de familia, iba a quedarse... sin familia.

Los terroristas lograron así retrasar la retirada hebrea del enclave costero palestino hasta el año siguiente, y se lo pusieron difícil a las autoridades israelíes para completar la evacuación, a pesar de que se supone que evacuar a los colonos es lo que el pueblo palestino pide.

Y terminaba yo la entrada con una fotografía de las Hatuel, bajo las siguientes palabras:

"Y en esta fotografía veremos, no sus cuerpos destrozados por las balas (ese es más bien el estilo palestino), sino que las veremos tal y como fueron en vida."

¿Qué pretendía dar a entender con lo de "ese es más bien el estilo palestino"? Básicamente me refería a la política palestina de mostrar sin tapujos a sus muertos, y no de cualquier manera, sino en las condiciones mismas en que quedan nada más morir. Existen múltiples casos, y si no fijaos:








La cosa es que incluso las autoridades sanitarias parecen colaborar. En un nauseabundo vídeo se puede ver a los médicos noruegos Mads Gilbert y Erik Fosse, voluntarios en la Franja de Gaza, tratando a palestinos heridos... en presencia de las cámaras. Exactamente lo mismo que ocurrió cuando Jon Sistiaga visitó ese lugar en orden de preparar el documental Lo que Israel no quería que viéramos (sugerente título, ¿verdad?). En este caso podíamos ver (minuto 2:54 a minuto 6:01 de este vídeo) a personal sanitario, nada más y nada menos que del pabellón de quemados del Hospital al-Shifa, en la Franja de Gaza (hospital en el que, por cierto, Hamas ubicó uno de sus cuarteles generales durante la Operación Plomo Fundido) tratando a palestinos quemados sin los medios adecuados.

Así, sin más. Sin los más mínimos decoro y respeto por la dignidad de las víctimas. Porque os digo que a mí, lo que es a mí, no me gustaría que se instrumentalizara mi sufrimiento por razones propagandísticas mediante el acto de grabarme en esas condiciones, porque de eso es precisamente de lo que se trata: de mostrar esa clase de imágenes en orden de sensibilizar a la opinión pública en contra de Israel. Es algo que a cualquier persona normal le parecería nauseabundo, especialmente si son el propio personal sanitario y los mismos seres queridos de las víctimas los que permiten que la intimidad del paciente se vea alterada de esa forma sólo por razones políticas.

Porque si se tratara de mi hija y de mi mujer, hipotéticamente hablando, os puedo asegurar aquí y ahora que a Mads Gilbert o a Jon Sistiaga no les quedaría más remedio que usar la fuerza contra mi persona en orden de poder grabarlas.

Esto los israelíes lo saben bien. Aunque la prensa anti-israelí no ponga tanto énfasis en su sufrimiento, los israelíes también cuentan a sus muertos y heridos. ¿Muestran los israelíes la misma actitud que los palestinos y sus correligionarios? ¿Se aprovechan de sus seres queridos mostrándolos quemados, apuñalados o tiroteados? No. No lo hacen. Ningún médico israelí que atienda a una niña herida por la explosión de un cohete al-Qassam en Sderot va a dejar que una cámara entre a grabar, ni sus padres lo permitirán tampoco, independientemente del beneficio propagandístico que ello pueda reportar.

La forma en que los israelíes suelen rendir tributo a sus muertos es revelando sus identidades y mostrando imágenes de los mismos, pero no en las condiciones posteriores a los ataques de los que son objeto, sino imágenes de cuando vivían. Sirvan de ejemplo los siguientes casos:






Esta es la norma general. Pero a veces ocurre que no se cumple, y fotografías del escenario del crimen terrorista contra la familia Fogel han sido divulgadas, lo que ha provocado tirria en Israel. El resultado ha sido una propuesta de ley que, caso de aprobarse, ilegalizaría la publicación de fotografías de las víctimas tomadas en los momentos inmediatamente posteriores a un ataque, que caso de ser divulgadas pudieran lesionar su honor y su integridad moral.

Esa es la diferencia entre los palestinos y los israelíes: mientras que aquéllos usan a sus muertos recientes como objetos propagandísticos, éstos buscan proteger la dignidad de los suyos.

lunes, 7 de marzo de 2011

Sobre la analogía entre Israel y el apartheid sudafricano (IV).

Desde hace tiempo se viene defendiendo la idea de que las políticas de Israel y las de la Sudáfrica del apartheid son idénticas, de suerte que las autoridades de Israel han hecho del Estado judío un país que practica ese sistema. Y a pesar de que ello se torna ridículo si nos atenemos a las diferencias entre el Estado hebreo y la Sudáfrica del apartheid (léase aquí, aquí y aquí), entre el lunes 7 y el lunes 20 de marzo de 2011 se celebra, a escala internacional, la Semana contra el Apartheid Israelí, excepto en el Reino Unido, donde se celebrará entre el martes 21 y el domingo 26 de marzo.
Alguien debería hacerles notar que entre el 7 y el 20 de marzo transcurren dos semanas, y que entre el 21 y el 26 de marzo transcurren seis días, pero en fin, ¿qué se puede esperar de esta gente?
El caso es que este evento es el ideal para demostrar, una vez más, que Israel no practica el apartheid. Ahí va:












Quizás convendría, eso sí, recordarles a los organizadores de la Semana contra el Apartheid Israelí lo que sigue a continuación:





Ya sólo resta citar a Ishmael Khaldi, un alto cargo del servicio diplomático del Estado hebreo, y quien por cierto es beduino y musulmán, a partir de su magnífico artículo Lost in the blur of slogans, publicado por el San Francisco Chronicle el miércoles 4 de marzo de 2009 y dirigido a los organizadores del evento arriba aludido:


"Así que, me gustaría compartir lo siguiente con los organizadores de la semana del Apartheid de Israel, para aquellos de ellos que están abiertos al diálogo y no cegados por una ideología de odio:

Sois parte del problema, no parte de la solución: Si sois realmente idealistas y estáis comprometidos con un mundo mejor, parad con la falsa retórica. Necesitamos a personas moderadas para venir juntas a ayudar de buena fe a encontrar el camino de aliviar el sufrimiento humano en ambos lados del conflicto israelo-palestino. El vilipendio y el falso etiquetaje son un callejón sin salida que es injusto y no nos lleva a ninguna parte.

Le negáis a Israel el derecho fundamental de toda sociedad a defenderse: Condenáis a Israel por construir una barrera de seguridad para proteger a sus ciudadanos de terroristas suicidas y por atacar edificios desde los que se disparan misiles a sus ciudades, pero nunca ofrecéis una alternativa. ¿No estáis vosotros mismos practicando una profunda forma de racismo negándole a una sociedad entera el derecho a defenderse a sí misma?

Vuestras críticas son voluntariamente hipócritas: ¿Sufren desventajas los ciudadanos árabes de Israel? Haríais mejor creyéndolo. ¿Sufren desventajas los afroamericanos de a menos de 10 minutos del campus de Berkeley? También haríais mejor en creerlo. Así que, ¿deberíamos organizar una Semana del Apartheid de Berkeley, o deberíamos buscar caminos reales para mejorar nuestras sociedades y hacer las oportunidades estén más disponibles?

Estáis traicionando a los musulmanes y judíos moderados que están trabajando para alcanzar la paz: Vuestro radicalismo está socavando las fuerzas por la paz en Israel y en los territorios palestinos. Estamos trabajando duro para hacia un acuerdo de paz que reconozca los legítimos derechos tanto de Israel como del pueblo palestino, y lo estáis demoliendo al vilipendiar falsamente a una parte.

A los organizadores de la Semana del Apartheid de Israel me gustaría decirles:

Si Israel fuera un Estado apartheid, no habría sido nombrado [y destinado] aquí [Consulado General de Israel para el Pacífico Noroeste estadounidense], ni habría elegido comprometerme a mí mismo con este deber. Hay muchos árabes, tanto en Israel como en los territorios palestinos, que han hecho gala de un gran coraje para caminar por el sendero de la paz. Deberíais estar con nosotros, más que contra nosotros."