viernes, 15 de octubre de 2010

Interesante artículo de la revista Time.

Clave para entender el artículo: no cuenta lo que el título le sugeriría a un anti-israelí.

sábado, 2 de octubre de 2010

Mujeres en el Tzahal.

Artículo del corresponsal en Oriente Próximo para El Mundo, Sal Emergui, enlazado desde el blog de Pedro Gómez-Valadés.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Nueva ida de olla.

Resulta que al Gobierno francés se le ha dado por empezar a deportar a mansalva a inmigrantes rumanos y búlgaros en situación ilegal; para colmo de males, las órdenes de expulsión dan prioridad a rumanos y búlgaros de etnia gitana. Ello ha dado lugar a un rifirrafe entre la Comisión Europea y Francia; es más, aquélla amenaza a ésta con llevarla al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
El caso es que la luxemburguesa Viviane Reding, Comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía de la Unión Europea, ha tenido la idea de comparar implícitamente las deportaciones masivas de gitanos por parte de Francia nada más y nada menos que con las deportaciones de las víctimas del Tercer Reich a los campos de exterminio nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
El portugués José Manuel Durão Barroso, Presidente de la Comisión Europea, y quien recientemente emitió una fuerte condena contra el antisemitismo, no ha tardado en sumarse a las críticas de Reding, si bien dejó caer que su analogía no era quizás la más acertada. Angela Merkel, François Fillon y Silvio Berlusconi también han criticado las palabras de Reding, obligándola a retractarse.
Pero eso no es todo. Resulta que Fidel Castro, quien parece no aclararse sobre la maltrecha y abusiva naturaleza de su propia política nacional, ha comparado las expulsiones de gitanos rumanos y búlgaros por parte francesa con el Holocausto.
Tócate los cojones. Veamos, uno puede entender, e incluso compartir, que se critique a las autoridades galas por hacerles a los gitanos lo que les están haciendo, por el mero hecho de ser gitanos; pero con todo el respeto del mundo, hay una gran diferencia entre deportar a la gente a su país de origen dándole dinero, que enviar a millones de personas a un destino que sólo ofrece la retención forzosa, la esclavitud y el exterminio.
Semejante analogía denota una ignorancia histórica de proporciones superlativas, que contribuye, especialmente cuando la realizan una Comisaria europea y un dictador protegido por la corrección política y al menos una parte de la izquierda europea, a relativizar el sufrimiento de las víctimas del nacionalsocialismo; lo que no podría ocurrir en peor momento, habida cuenta del antisemitismo que está carcomiendo a la Vieja Europa desde hace años.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Otra vez la misma táctica.

El domingo 2 de mayo de 2004, los miembros del Likud, el principal partido de la coalición gubernamental israelí, se dirigían a las urnas para tomar una importante decisión: votar en referéndum a favor o en contra del plan de evacuación de los colonos y los soldados israelíes de la Franja de Gaza, formulado por el Primer Ministro israelí de entonces, Ariel Sharon.
Aquel día, Tali Hatuel, de 34 años, se dirigía en coche a una protesta en Israel en contra del plan de evacuación. Llevaba consigo a sus hijas Hila (11 años), Hadar (9 años), Roni (7 años) y Merav (2 años). El padre de las niñas y marido de Tali era David Hatuel, quien en aquel momento estaba en Israel. La familia residía en el bloque de asentamientos de Gush Katif. Tali estaba embarazada de siete meses (esperaba un niño).
Mientras tanto, dos terroristas palestinos, armados con fusiles de asalto Kalashnikov y provenientes de Khan Yunis, una ciudad gazadí, se habían apostado junto a la carretera de Kissufim, por la que circulaba Tali con sus hijas. Ambos terroristas empezaron a disparar contra vehículos que precedían al de los Hatuel, mientras al menos un tercer terrorista disparaba contra un puesto militar israelí cercano, presumiblemente en orden de distraer a los soldados. Como resultado de todo ello, un civil y dos militares resultaron heridos.
Finalmente, los dos terroristas apostados junto a la carretera vieron pasar el coche en el que viajaban las Hatuel. El vehículo fue tiroteado y acabó saliéndose de la carretera. Los dos individuos se acercaron al coche y dispararon sobre él durante un minuto; Tali, el niño que esperaba y sus hijas perecieron en el ataque. Entonces llegaron soldados israelíes que dispararon y mataron a los dos terroristas.
Al poco tiempo, los Comités Populares de Resistencia y la Yihad Islámica se adjudicaron el crimen. La razón oficial era vengar a Sheikh Ahmed Ismail Hassan Yassin y a Abdel Aziz Abdulmajid al-Rantissi, máximos responsables del grupo terrorista Hamas, quienes habían sido liquidados por Israel en las semanas precedentes en sendos ataques con helicópteros. Pero la razón real era otra: se trataba de un plan para frustrar el arriba mencionado plan de evacuación propuesto por Ariel Sharon. Este plan era un paso más hacia la paz entre israelíes y palestinos, algo no muy del agrado de los perpetradores del ataque, quienes básicamente vivían (y viven) de la violencia.
Los terroristas consiguieron, al menos provisionalmente, lo propuesto. La noticia del atentado contra las Hatuel (una mujer embarazada y cuatro niñas indefensas asesinadas a tiros) propició la derrota del plan de Sharon, debido a la solidaridad que ello despertó para con los colonos de la Franja de Gaza. Cuando al año siguiente Israel se decidía a evacuar por la fuerza a los colonos, quienes desaprovaban el plan recordaron lo ocurrido con la familia Hatuel el año anterior. Entre las consignas dirigidas a la policía, se leía: "¿Te ves a ti mismo entrando en Katif, usando hachas para entrar en el hogar de David Hatuel, cuyas mujer embarazada y cuatro hijas fueron asesinadas por terroristas, esposándolo, quitando las fotos de sus hijas de la pared, y entonces siendo capaz de dormir por la noche?" Se usaron así mismo fotografías de la familia Hatuel.
Pero esta vez, se terminó por evacuar a los colonos y a los soldados de la Franja de Gaza y del norte de Cisjordania.
Hoy, miércoles 1 de septiembre de 2010, empiezan las negociaciones entre israelíes y palestinos en Washington, la capital estadounidense, bajo los auspicios de Barack Obama. Y ayer, martes 31 de agosto, cuatro colonos residentes en Cisjordania han sido tiroteados por terroristas palestinos. Hamas se ha hecho responsable del atentado, que costó la vida a las siguientes cuatro personas: Yitzhak Ames (47 años), Tali Ames (45 años), Kochava Ben-Chaim (37 años) y Avishai Schindler (24 años), residentes en el asentamiento de Beit Hagai, ubicado en las colinas que hay al sur de Hebrón. Los primeros eran pareja y tenían seis hijos, incluyendo uno de un año y medio, y hacía seis meses que había nacido su primera nieta. Asimismo, una de las mujeres asesinadas estaba embarazada.
Y ahí tenemos a los Comités Populares de Resistencia diciendo que el ataque es un mensaje para los negociadores palestinos: "No deberían haberse embarcado en esta jugada sin el apoyo del pueblo palestino." Por si fuera poco y según Hamas, nuevos ataques están por venir.
En ambos casos (el de la familia Hatuel y el de los colonos de Hebrón) se ejecutó la misma táctica: Israel intenta dar un primer paso de cara a la paz, y extremistas palestinos tratan de caldear el ambiente tiroteando a civiles inocentes desarmados. Pero esa escoria no va a triunfar. El atentado contra la familia Hatuel no impidió la evacuación israelí de los colonos y soldados de la Franja de Gaza y del norte de Cisjordania en 2005, ni impedirá que hoy se celebre la primera de una serie de reuniones en las que Israel y la A.N.P. negociarán la paz.
Ya sólo resta recordar a las víctimas. En el caso de la víctimas de Beit Hagai es demasiado pronto, pero en el de la familia Hatuel se puede recurrir a una fotografía. Y en esta fotografía veremos, no sus cuerpos destrozados por las balas (ese es más bien el estilo palestino), sino que las veremos tal y como fueron en vida.

martes, 31 de agosto de 2010

Y dale.

Dos nuevos artículos de Público, ambos escritos por Eugenio García Gascón, han vuelto a desacreditar a Israel a través de la más absurda tergiversación. Y otra vez, el tema central es el estatus de Jerusalén Este.

El primero de ellos fue publicado el jueves 26 de agosto de 2010. Alega el periodista arriba referido que Israel trata de judaizar la Ciudad Santa a través de nada más y nada menos que la limpieza étnica pura y simple. Lo dice con estas palabras:

"Vehículos incendiados y contenedores de basura ardiendo formaron grandes luminarias en la noche de hoy en las desniveladas calles de Silwan, un barrio palestino de Jerusalén Este de donde los israelíes están expulsando poco a poco, pero con firmeza, a la población autóctona. Lo hacen para poner en su lugar a colonos judíos, con la complicidad de la comunidad occidental, que sabe perfectamente lo que ocurre pero mira para otro lado."

Una limpieza étnica consiste en eliminar la presencia física de un grupo étnico en un determinado lugar. ¿Realmente puede decirse que las autoridades israelíes están haciendo algo así con los árabes de Jerusalén Este? Más bien no. Israel capturó el sector hierosolimitano oriental en 1967, y la población árabe, lejos de descender, tal y como sería de esperar en caso de limpieza étnica, creció.

La demografía no engaña. Entre 1967 y 2008, la población judía de Jerusalén pasó de 197.700 a 495.000 personas, mientras que la población árabe pasó de 68.600 a 268.600 personas. A ello hay que añadirle que los judíos se reparten entre las dos mitades de Jerusalén, mientras que los árabes viven casi exclusivamente en Jerusalén Este. En este sector, en 2008, residían 185.830 judíos, 251.177 musulmanes árabes y 12.146 cristianos árabes.

Según un estudio demográfico realizado en el año 2000, entre 1967 y 1998, la población judía de Jerusalén creció un 121%, mientras que la población árabe creció un 186%. En 1998, la tasa de natalidad hierosolimitana era de 25,2 por cada 1.000 judíos y de 34,7 por cada 1.000 árabes. De los 32.488 habitantes de la Ciudad Vieja (en la que se encuentran los Santos Lugares), los judíos representaban un 9% de la población total.

Queda claro que la población judía ha ascendido notoriamente en Jerusalén Este, pero la población árabe también lo ha hecho, lo cual necesariamente conlleva que la susodicha limpieza étnica de árabes en Jerusalén Este no está ocurriendo.

El segundo artículo fue publicado el martes 31 de agosto de 2010. Alega el periodista que nos ocupa que las autoridades israelíes impiden la preservación de los Santos Lugares musulmanes. Afirma asimismo que en el año 2000 "la visita de Ariel Sharon a la Explanada de las Mezquitas dio origen a la Segunda Intifada." A Eugenio García Gascón le faltó explicar que la Explanada de las Mezquitas es también el Monte del Templo, lugar sagrado para los judíos; que el propio Mahmud Abbas culpaba hace poco al pueblo palestino por la Segunda Intifada; y que ésta dio comienzo, de forma muy oportuna, tras una oferta de paz por parte judía que preveía la inclusión de las zonas de mayoría demográfica árabe de Jerusalén Este en un futuro Estado palestino.

Todavía en 2008, el laborista Ehud Barak, propositor del citado plan cuando era Primer Ministro en el año 2000, trató de relanzarlo.

sábado, 21 de agosto de 2010

El Estado de Israel en los ránkings internacionales: Newsweek.

La revista estadounidense Newsweek ha publicado recientemente un estudio sobre los 100 mejores países del mundo.
La metodología del estudio se lleva a cabo puntuando cada país en cinco categorías (educación, salud, calidad de vida, dinamismo económico y ambiente político), para lo cual se recurre a múltiples indicadores usados en orden de medir el éxito de un país en un determinado campo. Después se combinan los resultados en orden de obtener una puntuación total (para obtener información más detallada sobre la metodología, mirad aquí). La puntuación global resultante da lugar al ránking. A mayor puntuación el éxito es mayor, siendo el puesto 1/100 para el mejor país y el 100/100 para el peor.
Una infografía interactiva con los resultados finales se puede consultar aquí.
Ahora veamos los resultados obtenidos por Israel:
A. Datos del país.
1. Región: Oriente Medio (clasificado en el grupo de Oriente Medio y Norte de África).
2. Población: 7.400.000 (pequeña).
3. Renta: 25.700 $ per capita (alta).
B. Puntuaciones por categoría.
1. Educación: 84,20 (puesto 41/100).
2. Salud: 92,76 (puesto 7/100).
3. Calidad de vida: 78,63 (puesto 25/100).
4. Dinamismo económico: 61,91 (puesto 15/100).
5. Ambiente político: 78,05 (puesto 27/100).
C. Puntuación total: 79,11 (puesto 22/100).

jueves, 5 de agosto de 2010

"Esto era vida real y estas eran personas reales."

Las palabras con las que comienzo la presente entrada corresponden a Itzhak Rubin, productor cinematográfico israelí, quien se encargó, junto al director Avishai Kfir, de proveer al público, a través de la realización de un documental titulado Yo estuve allí en color, de las recientemente descubiertas grabaciones en color efectuadas por Fred Monosson, un judío estadounidense de clase alta, entre los años 40 y los 60 en la Europa de post-guerra, el Mandato Británico de Palestina, el Estado de Israel y el Sinaí egipcio.
Muchos sin lugar a dudas pensarán que las grabaciones consisten casi exclusivamente en guerra y desdicha; que lo único que se verá será a un pueblo devastado por el genocidio camino de una tierra en la que se verá inmerso en otra guerra que dura hasta nuestros días, en la que los otrora oprimidos se han convertido en opresores, lo cual no vendría sino a demostrar que los judíos sólo se han buscado más problemas.
Los que piensen así, se equivocan.
Porque las imágenes de Monosson, al igual que las que a día de hoy llegan de la por muchos considerada Tierra Prometida, muestran, en efecto, desolación y estragos; pero aquéllas, a diferencia de éstas, no sólo muestran la sangre derramada por una violencia desgarradora, sino que también muestran vida y felicidad. Ello se debe a que Monosson supo captar, a través de su por aquel entonces avanzada cámara en color, que Israel, aunque muchos no quieran verlo, representa algo más, mucho más que destrucción; que el Estado judío es más que una nación en guerra; y que allí, en suma, vive gente normal cuyo proyecto de vida consiste en alcanzar el bienestar y la felicidad, en vez de en arruinar la vida de terceros.
Demuéstrese ello a través de los siguientes extractos del reportaje realizado con motivo del descubrimiento de las imágenes:

"A 15 millas del Cafe Piltz la guerra prosigue con furia y en el patio están sirviendo tarta." - Ilan Lokach, narrador del reportaje, minuto 7:02 a minuto 7:08.

"Vi la buena vida en Tel Aviv. En el carrete estaba escrito '48'. Dije, '¿Qué es esto?' Crecí pensando que en el 48 tenías un arma automática Sten o una azada. Ves a gente en el paseo con globos y todas estas cosas que nunca imaginaste que existían en el 47, el 48 y el 49. Ves a algunas personas alistándose para servir y para defender y algunas personas... se lo estaban pasando bien." - Avishai Kfir, director cinematográfico, minuto 7:12 a minuto 7:38.

"Aquí en color tenemos la verdadera historia alternativa a la Guerra de la Independencia. Por cada soldado combatiente con una gorra de lana había por lo menos diez que no la llevaban, alistados en el ejército, pencil-pushers, con o sin uniforme. Pero incluso los combatientes pasaban algún tiempo en Tel Aviv. Monosson grabó a Yitzhak Sadeh, comandante de las Palmach, en el Cafe Piltz." - Ilan Lokach, narrador del reportaje, minuto 7:41 a minuto 8:00.

"Cuando vi a Yitzhak Sadeh en el Cafe Piltz en Tel Aviv, en color, y crucé los datos, y está sentado ahí, bebiendo espresso y socializando y todo el mundo se lo está pasando bien, supe que había batallas recrudeciéndose en Latrun al mismo tiempo. ¿Y durante este tiempo Yitzhak Sadeh es visto en el Cafe Piltz? Eso reventó mi burbuja de fantasía sobre esta era. Pero al mismo tiempo me recordó que esto era vida real y estas eran personas reales." Itzhak Rubin, productor cinematográfico, minuto 8:02 a minuto 8:33.

"1950, Fred Monosson baila, fascinado, con los inmigrantes que vinieron en la Alfombra Mágica desde Yemen. Ese mismo año está en Marsella grabando a judíos marroquíes en su camino a Israel, y más tarde en los campos de tránsito. El momento en el que los inmigrantes yemenitas y marroquíes se dan cuenta por primera vez de que en Israel hay negros y blancos, Monosson graba en color." - Ilan Lokach, narrador del reportaje, minuto 9:33 a minuto 9:52.

Estos segmentos del reportaje nos muestran a un Fred Monosson que documentó a los judíos de post-guerra y de los inicios de Israel mucho mejor que casi cualquier corresponsal actual. Mostró no sólo la cruz de Israel, sino también su cara; una cara que a día de hoy casi nadie quiere enseñar.
Quedémonos pues con la última cita del reportaje:

"Monosson, con una cámara guiada por la curiosidad y un amor verdadero por nosotros, nos recuerda que además de construir y ganar guerras y hacer historia, teníamos bastante diversión aquí. Contádselo a las próximas generaciones." - Ilan Lokach, narrador del reportaje, minuto 11:30 a minuto 11:42.


Dedico esta entrada a todos los judíos que, con motivo de la construcción de Israel y su subsiguiente preservación, no sólo lucharon por sobrevivir en un entorno hostil, sino que también se esforzaron por vivir en su hogar.